18/7/16

Carlos Salvador Bilardo


"Los entrenamientos en el Sevilla eran magníficos. A veces se me iban corriendo ¿No ha oído a los técnicos quejarse de que los futbolistas quieren acabar rápido? Los mandaba a duchar tras acabar el entreno y cuando estaban ya todos limpitos les decía: 'Se me olvidó una jugada, todo el mundo al campo. Hay que ensayar un córner'. Qué bien lo pasamos, con Juan Carlos Unzué, Rafa Paz, Manolo Jiménez, Davor Suker, Monchi…" (Carlos Salvador Bilardo)

Carlos Salvador Bilardo dirigió al Sevilla a lo largo de toda la temporada 92/93 y durante cuatro partidos de la 96/97. Avalado por haber sido el entrenador de la selección argentina que se proclamó campeona del mundo en México '86, en verano de 1992 el Sevilla lo puso a cargo de una plantilla que tendría a Diego Armando Maradona, Davor Suker y el Cholo Simeone como piedras angulares para no solo clasificar a competiciones europeas sino también para pelear por los títulos de Liga y de Copa del Rey.

Un juego correoso y poco vistoso basado en la inspiración de un Maradona que a pesar de seguir siendo Maradona estaba muy lejos del mejor Maradona y de la velocidad en los contragolpes de Davor Suker encontró al final de temporada al Sevilla ubicado en la séptima plaza de la Liga y eliminado en octavos de final de la Copa del Rey por el Valencia. Lo más destacado de Carlos Bilardo durante su primera etapa en el conjunto de Nervión pasó por un recordado incidente en el banquillo de Riazor, cuando perdió la compostura al ver que el fisioterapeuta de su equipo asistió a un jugador del Deportivo de La Coruña (Alberto Albístegi) que se encontraba tendido y sangrando y no a Maradona, que lo había golpeado: "Me quiero morir, me quiero morir. Los de colorado son los nuestros. Qué carajo me importa el otro, pisálo. Pisálo. Al contrario pisálo".

Otro momento destacado de Bilardo en el Sevilla se produjo en la jornada 37 de Liga, en un encuentro en el que su equipo se medía al Burgos en el Sánchez Pizjuán. Bilardo decidió sustituir a Maradona a pocos minutos de haberse iniciado el segundo tiempo. Maradona, sorprendido por el cambio y molesto porque se había infiltrado en el descanso, arrojó el brazalete de capitán, cruzó caminando el campo y se retiró al vestuario dedicándole todo tipo de insultos a su entrenador, al que incluso llegó a golpear una vez terminado el partido tal y como como cuenta en su autobiografía. Fue su última aparición como jugador del Sevilla.

En Febrero de 1997 Carlos Bilardo regresó al Sevilla para sustituir a José Antonio Camacho e intentar enderezar el rumbo de un equipo inmerso en una profunda crisis deportiva e institucional que no pudo evitar el descenso a Segunda. En tres semanas dirigió cuatro partidos, tres de los cuales se saldaron con derrota. Su despedida del conjunto hispalense y del fútbol español se produjo el día en el que Dejan Markovic anotó dos goles y el Logroñés derrotó al Sevilla en en el Pizjuán (1-4)"Para mí lo más fácil es quedarme, si el Sevilla gana o pierde yo cobro mi dinero. Pero no es lo mío, no es lo que yo quiero. No quiero un peso, no quiero una moneda, no quiero nada, lo que quiero es el bien del Sevilla y si viene otra persona y lo puede solucionar, fenómeno".


Liga 92/93

- Partidos: 38.
- Victorias: 17. Real Madrid (2-0), Athletic Club (3-1) y Real Sociedad (3-1)
- Empates: 9. Barcelona (0-0) y Valencia (0-0)
- Derrotas: 12. Deportivo La Coruña (1-3 y 2-0), Atlético de Madrid (1-3), Tenerife (3-0), Logroñés (2-0), Real Madrid (5-0) y Barcelona (2-0)
- Goles a favor: 46 (1,21 por partido).
- Goles en contra: 44 (1,16 por partido)
- Puntos: 43.
- Efectividad: 56,58% (considerando dos puntos por partido ganado, uno por partido empatado y ninguno por partido perdido)
- Puesto: 7 de 20.

Copa del Rey 92/93

- Partidos: 8.
- Victorias: 5. Ponferradina (0-3 y 3-0), CF Gimnástico Alcázar (0-2 y 5-0) y Mérida (0-1).
- Empates: 2. Mérida (1-1) y Valencia (0-0).
- Derrotas: 1. Valencia (2-0).
- Goles a favor: 15 (1,88 por partido)
- Goles en contra: 3 (0,38 por partido)
- Efectividad: 75% (considerando dos puntos por partido ganado, uno por partido empatado y ninguno por partido perdido)

Liga 96/97

- Partidos: 4.
- Victorias: 1. Tenerife (2-1).
- Empates: 0.
- Derrotas: 3. Zaragoza (2-1), Compostela (2-0) y Logroñés (1-4).
- Goles a favor: 4 (1 por partido).
- Goles en contra: 9 (2,25 por partido).
- Puntos: 3 de 12 (considerando tres puntos por partido ganado, uno por partido empatado y ninguno por partido perdido).
- Efectividad: 25%.
- Puesto: 21 de 22.

TOTAL

- Partidos: 50.
- Victorias: 23.
- Empates: 11.
- Derrotas: 16.
- Goles a favor: 65 (1,3 por partido).
- Goles en contra: 56 (1,12 por partido).
- Puntos: 57 sobre 100 considerando dos puntos por partido ganado, uno por partido empatado y ninguno por partido perdido y 80 sobre 150 considerando tres puntos por partido ganado, uno por partido empatado y ninguno por partido perdido.
- Efectividad: 57% sobre 100 puntos, 53,33% sobre 150.


Referencias:
"Carlos Bilardo: Tengo anécdotas en Sevilla para escribir un libro" (Orgullo de Nervión, 14/03/2007)
"Yo soy El Diego: Diego Marando Maradona" (Libros de Fútbol)
Mundo Deportivo (Hemeroteca)
ABC (Hemeroteca) 

3 comentarios:

  1. Bilardo es y será un loco del fútbol. Un neurótico en toda regla que ha conseguido reventar los nervios a muchos de sus jugadores. Su mérito (que no es poco) fue sacar campeón a Argentina en el 86. El resto poco y nada. https://elfutbolparailustrados.blogspot.com.es/

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    1. Anónimo31/8/16 5:16

      Bilardo es y sera un mal tipo. Su suciedad como jugador es legendaria y muchas de sus trampas y agresiones en las canchas estan bien documentadas. Como tecnico, extremadamente sobrevalorado. Un metropolitano con el Pincha y el Mundial del 86 con un gran equipo argentino que no obstante sufrio en muchos partidos. Y como olvidar la seleccion de la copa del 90 que sudaba tinta para avanzar gracias a Goyco en la tanda de penales. Tramposo al punto de ser antideportivo; un dictador para con sus propios jugadores, y para colmo alabardero de la AFA.

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  2. El Menottismo y el Bilardismo están sobrevalorados.

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