Finalmente Raúl González Blanco no renovó con el Schalke 04 y fichó por el Al-Sadd, equipo de la liga Qatarí por el que también pasaron en su día Quincy Owusu-Abeyie, Afonso "siete goles" Alves, Mauro Zárate, Youssef Chippo, Frank Leboeuf, Karim Bagheri, Ali Daei, el mismísimo Romario y Victor Ikpeba, que es precisamente quien hoy nos ocupa.
Ariete nacido en Benin City, Nigeria, el 12 de Junio de 1973, Victor Ikpeba Nosa se formó en el ACB Lagos antes de ser traspasado en 1989 al
RFC Lieja. Allí permaneció hasta 1993, logrando una treintena de goles en unos ochenta partidos que le valieron para ser fichado por el Mónaco, donde hasta 1999 consiguió 55 goles en 169 partidos. En el Principado llegó a compartir vestuario (y delantera) con unos púberes e imberbes Thierry Henry, David Trezeguet y Ludovic Giuly. Nadal mal. También andaban por ahí Enzo Scifo, Emmanuel Petit, Viaud, Dado Prso, Liliam Thuram, Basile Boli, Youri Djorkaeff, Sonny Anderson y Mickael Madar. Quizá te suenen: un auténtico equipazo.
El rendimiento de Ikpeba en la Ligue 1 fue notable y rozó la excelencia. No por nada fue elegido jugador africano del año 1997 por delante de Japhet N'Doram y Taribo West. Al mismo tiempo que goleaba a nivel de clubs triunfaba en su selección al lado de los Mutiu, Yekini, Eguavoen, Rufai, Kanu, Amunike, Emeka Ezeugo, Amokachi, Finidi, Okocha, Oliseh, Babayaro y el propio West. Ikpeba puede presumir de contar en su palmarés con una Copa de África (1994), una medalla de Oro (JJ.OO.'96) y dos participaciones en Copa del Mundo ('94 y '98).
Posiblemente, el inicio de su cuesta abajo deportiva se haya iniciado con su fichaje por el Borussia Dortmund en verano de 1999. Tras haber costado cerca de 5 millones de euros, a las órdenes del pelirrojo Mathias Sammer y acompañado por un Sunday Oliseh con el que había coincidido tanto en el RFC Lieja como en la selección, fracasó estrepitosamente anotando sólamente 3 goles en 30 partidos entre las temporadas 99/00 y 00/01.
La fortuna tampoco le sonrió con las
Águilas Verdes, y es que en la definición por penales de la final de la Copa de África de 2000 ante Camerún tiró, la pelota pegó en la parte interior del travesaño, rebotó detrás de la línea de meta y volvió a salir del arco. Era gol, pero el árbitro no lo validó y Nigeria fue derrotada. La enfermedad y posterior muerte de su mujer en aquel año, aquejada por un cáncer de pulmón puede que hayan mermado su rendimiento. No lo sabemos. Como fuere, Lopera
le prefirió antes que a Bierhoff, Forlán y Bernardo Romeo para reforzar la ofensiva del Betis.
Como verdiblanco Ikpeba disputó únicamente 3 encuentros para completar un total de 52 minutos. 24 los disfrutó ante el Athletic Club en la sexta jornada (0-0); 21 ante el Zaragoza en la trigésimo jornada (1-1) y 7 en el derbi ante el Sevilla en la trigésimo primera (0-0). Juande Ramos le tachó de "gordo" y lo relegó en incontables ocasiones tanto al banquillo como a la grada. Su ostracismo fue tal que hasta se especuló con su marcha en el mercado invernal. De haberse marchado, nos hubiésemos quedado sin su gol-anulado (pero sí celebrado) al Zaragoza. Obviamente el Betis no hizo efectiva la opción de compra que sobre él tenía y el nigeriano acabó por abandonar el equipo al final de la temporada no sin antes cobrarpercibir un finiquito de 60.000 euros.
De regreso al Borussia, Ikpeba obtuvo su carta de libertad, con la que aterrizó en el Alittihad Tripoli Sports Club. Luego de marcar 7 goles en 27 partidos a lo largo de la campaña 02/03 rescindió su contrato por desavenencias económicas y se pasó casi un año sin jugar. En la 04/05 se le vio anotar 5 goles en 15 encuentros con el Charleroi belga antes de poner fin a su andadura como profesional en 2005 en el Al-Sadd. Como Raúl. O casi. Hace poco fue noticia
por oficializar su romance con una azafata.