El fichaje de Emerson por el Real Madrid fue ruinoso, deportiva y económicamente hablando. Y no es para menos. En verano de 2006 el club presidido por Ramón Calderón pagó a la Juventus la friolera cantidad de 15 millones por hacerse con sus servicios y apenas un año después lo traspasó al Milan por 5. Echando la vista atrás el daño pudo haber sido menor si al contratarlo el Real Madrid hubiese aceptado incluir en la operación a un joven delantero brasileño que comenzaba a despuntar y que curiosamente (?) compartía representante con Emerson. Se llamaba Alexandre Pato y costaba sólo 3 millones de euros. La propuesta de Gilmar Veloz, el representante, consistía básicamente en vender los derechos federativos de Pato y dejarlo cedido una o dos temporadas en el Internacional, algo que no convenció a Calderón pero sí al Milan, que al contratar a Emerson se aseguró a Pato.














