11/11/09

Thomas Christiansen Tarín



- Una persona pasea con un pato.
- Otra le pregunta: ¿Qué haces con ese cerdo?
- Y contesta: No es un cerdo, es un pato.
- No, si se lo preguntaba al pato...

Pónganse en situación, mítica sección de Don Balón ("75 preguntas con respuesta") y la no menos mítica pregunta que nunca fallaba: Cuéntenos un chiste (curiosamente la única de las 75 preguntas que no es una pregunta). Pues bien, el chiste con el que comienza el presente post es el que nuestro protagonista contó en su entrevista. Cómo anécdota, y ya que hablamos de los chistes de “75 preguntas con respuesta” contaré el único chiste de esa sección del que me he acordado tras muchos años siendo lector habitual (y empedernido) de Don Balón, lo cuenta Juanjo Valencia:

- Entra un señor en una pajarería y pregunta:
- ¿Es cara esta cacatúa?
- Lo siento, aquí no hablamos euskera...

Bueno, y creo que ya toca entrar en materia. Thomas Christiansen Tarín nació en Copenhague el 11 de marzo de 1973. Hijo de un danés y una española, comenzó a darle patadas a la pelota antes de su décimo cumpleaños en las filas del Avedøre IF. Después de destacar con 15 años en el Brøndby IF le llegó la oportunidad de hacer una prueba con el Real Madrid; la prueba se saldó con un resultado positivo, sin embargo la juventud del jugador y la oposición de sus padres a que abandonase tan joven Dinamarca hicieron que no se materializase el pase del delantero a las categorías inferiores del equipo blanco. Posteriormente jugó en el Hvidovre IF y el B93, continuó su progresión y en 1991 Tony Bruins Slot recomendó su fichaje al Barcelona; el delantero hispano-danés acabó incorporándose al filial azulgrana con 18 años de edad.

Christiansen permaneció bajo la disciplina del Barcelona hasta la temporada 95/96 siendo sus mejores temporadas en el filial la 92/93 y la 95/96. En esos años también estuvo cedido en distintos equipos de la Primera División, en concreto en el Sporting, el Osasuna y el Racing de Santander. La cesión más productiva fue la del Sporting en la temporada 92/93. Tras comenzar la temporada a gran nivel en el filial del Barça, el delantero fue cedido al final de la misma al equipo asturiano, entonces entrenado por el holandés Bert Jacobs. En su estancia en Gijón disputó 10 partidos y consiguió 4 goles. Según cuentan en YoJuguéEnElSporting el equipo rojiblanco estuvo muy interesado en prorrogar la cesión una temporada más, sin embargo Cruyff frenó la operación al estar bastante disgustado con el cese del entrenador holandés Bert Jacobs.

Las dos cesiones que vinieron después de la del Sporting no resultaron productivas y Christiansen retornó al Barça B en la temporada 95/96 después de que Quique Costas convenciese a Johan Cruyff de que había que darle otra oportunidad al jugador. Su comienzo en el filial fue esperanzador y consiguió 8 goles antes de que el Real Oviedo le ofreciese la posibilidad de retornar a Primera. En los años que perteneció al Barça no llegó a jugar con el primer equipo en Liga; sin embargo si que llegó a debutar en competición oficial, en concreto en el partido de ida de la Supercopa de Europa que enfrentó en 1992 al Barcelona y al Werder Bremen. Christiansen entró en el campo en el minuto 83 sustituyendo al goleador azulgrana del partido, Julio Salinas. El partido finalizó 1-1 y la Supercopa sería ganada por el equipo barcelonés gracias a la victoria en el partido de vuelta. Lamentablemente, Christiansen no disputó el partido de vuelta con lo que no pudo mararse del curioso dorsal de Gundelach.


Estando en las filas del filial azulgrana le llegó la llamada del por entonces seleccionador español Javier Clemente (para convocarlo se entiende). Debutó con la selección absoluta en un partido amistoso contra México sustituyendo a Kiko y jugó su segundo y último partido con el combinado nacional en un partido de clasificación para el Mundial de 1994 en un partido que finalizó con la victoria por 5 goles a 0 de España. Christiansen se permitió el lujo de conseguir un golazo de tacón a pocos minutos del final de partido.

Su primera temporada en el Real Oviedo fue muy prometedora y llegó a anotar 5 goles en los 16 partidos que disputó, comenzando a parecerse al jugador que había destacado en Gijón. Sin embargo la siguiente campaña las cosas cambiaron y pasó a jugar solo los minutos de la basura, y no todos saben aprovechar bien esos minutos. Tras comenzar la temporada 97/98 aún en la capital del Principado, se acabó marchando a la categoría de plata para jugar en el Villarreal. En su primer año en el conjunto castellonense consiguió 5 goles, hito que no repitió en su segundo, ya en Primera. El siguiente equipo del hispano-danés fue el Terrassa de Segunda B. En el equipo egarense comenzó muy bien y recibió una oferta del Panionios griego. En el equipo ateniense coincidió con Juanjo Maqueda y con Milinko Pantic. De esa etapa no tiene muy buenos recuerdos, prueba de ello es que acabó abandonando el club ante las dificultades existentes para cobrar la ficha.

Después de la mala experiencia en Grecia, Christiansen retornó a Dinamarca para entrenarse con el Herfølge BK mientras resolvía en los tribunales los problemas que había tenido en el Panionios. Cuando todo se solucionó comenzó a jugar con el Herfølge BK y consiguió dos goles contra el Brondby, convenciendo de su fichaje a los ojeadores del Bochum alemán, que habían viajado a Dinamarca para ese partido. Llegó al Bochum mediada la temporada 00/01 pero no pudo evitar el descenso del equipo. Sin embargo en la siguiente temporada, jugó a gran nivel y consiguió 17 goles que ayudaron a los suyos a retornar a la máxima categoría. Pero lo mejor estaba aún por llegar y en el retorno a la Bundesliga el delantero hispano-danés se alzó con el título de máximo goleador de la categoría gracias a los 21 tantos que auparon además al equipo a una tranquila novena posición. En el Bochum coincidió con un ex-compañero de colegio de Dinamarca, el defensa Søren Holding. Era evidente pues que, después de no haber podido triunfar en España, Christiansen había por fin encontrado un fútbol en el que se encontraba cómodo y podía mostrar sus cualidades como delantero y goleador. En Alemania se le conocía con el apodo de Torero, un juego de palabras puesto que en alemán, gol se dice Tor.

Después la marcha de Fredi Bobic del Hannover 96, el equipo de la Baja Sajonia necesitaba encontrar un sustituto para su delantero centro; Christiansen fue el elegido para ocupar su plaza y abandonó el Bochum. En su primera campaña consiguió 9 tantos, pero las próximas dos fueron muy pobres, sobre todo por la multitud de lesiones que sufrió. En sus dos últimos años pudo solo marcar en 3 ocasiones y acabó retirándose en 2006. En ese momento contaba con ofertas de equipos de Alemania, Qatar, los Emiratos Árabes Unidos e incluso una de renovación (a la baja, eso sí) del Hannover.

10/11/09

Joffre Guerrón

"Pura dinamita es lo que tiene Guerrón, que cada ´tocada` llega y hace un gol, por eso yo les digo con todo sabor, que todos los arqueros se cuiden de Guerrón..." (versión Guerrón, versión estudio)

Esta suerte de rap-reguetón sin flow (?) fue la carta de presentación de Joffre "dinamita" Guerrón, ese interior o extremo diestro ecuatoriano que venía de triunfar en su país en las filas del sorprendente campeón de la Copa Libertadores 2008, la Liga Universitaria de Quito y que llegaba al Getafe en verano de ese año para sustituir a Pablo Hernández y hacer de los azulones un conjunto mucho más competitivo.. Con contrato por 4 temporadas y con la vitola de haber sido escogido como mejor jugador del citado torneo no tardó mucho en confesar que su futuro estaba mucho más lejos del Coliseum Alfonso Pérez, sino en uno de los grandes de Europa.

Guerrón, que nacía el 28 de Abril de 1985 en Ambuqui, Imbabura (Ecuador), de pequeño ya soñaba con triunfar. Militando en el equipo juvenil del Aucas, decidió probar suerte en Argentina pasando una temporada en Argentina nada más y nada menos que en las categorías inferiores de Boca Juniors. Sin mayor fortuna que la de la experiencia adquirida, regresó a su país para comenzar su mejor etapa deportiva hasta la fecha en las filas de la La Liga. Coronado en la Libertadores 2008, a Guerrón le llovieron las ofertas. ¡Hasta Boca, el club que años atrás lo había descartado, lo quería! Finalmente fue el siempre lúcido Ángel Torres quien cerró su fichaje por una cifra cercana a los 4 millones de dólares. Así, el joven dinamita se convertía junto a Polanski, Rafa, Soldado, Adrián González e Ibrahim Kas en refuerzo de un Getafe confeccionado pura y exclusivamente para pelear por entrar en Europa e intentar alcanzar por tercera campaña consecutiva la final de la Copa del Rey.

Se le atribuían todo tipo de condiciones: velocidad, técnica, potencia, personalidad, verticalidad, versatilidad, gol...Sin embargo, con el paso de los (pocos) partidos que iba disputando el que parecía iba a convertirse en una de las revelaciones de la Liga terminó convirtiéndose en uno de los grandes renaldinhos del último año, candidato indiscutible al RWP2009. Jugó 14 partidos, de los cuáles sólo comenzó 5 desde el inicio para sumar un total de 543 minutos (una media de 38,5 por encuentro) en los que convirtió un gol (al Almería) y fue objeto de penalti ante el Espanyol en Montjuic. Eso, y muchos pitos por parte de la afición getafense y supuestamente de la del Sporting de Gijón (a la que acusó de racista), constantes promesas de mejora en su juego y algún que otro problema causado por un ego sobredimensionado constituyen el pobre bagaje futbolístico aunque altamente renaldinho de un tipo que pensó que el Getafe se le iba a quedar pequeño y que en realidad era él quien le quedaba "chico" al humilde pero matón (?) club madrileño.

Para foguearlo o simplemente hacer que sea otro equipo quien se hiciese cargo de su ficha, antes del comienzo de la presente temporada comenzó a buscársele destino. Ya en el mercado invernal se había intentado su salida. Llegó a sonar para el actualmente muy decadente River Plate argentino, y también para varios conjuntos de la Liga Mexicana. Al final fue el Cruzeiro quien consiguió hacerse con sus servicios pagando 1 millón de euros (que no dólares) por su cesión y firmando una opción de compra a finales de campaña por otros 3, algo que permitiría al Getafe sacar hasta beneficios económicos por uno de los peores fichajes de su historia. Hito difícil si cabe, más aún teniendo en cuenta el desafortunado paso de Maris Verpakovskis o Jajá Coelho por esos lares.

Tras la pista de Oleguer

Hay personas que nacen con el don de estar en el lugar adecuao el en momento preciso. ¿Cómo si no explicar la trayectoria del personaje al que voy a visitar hoy?. Comienzas tu carrera en el equipito juvenil de tu pueblo, agitando las toallas del banquillo. Un día, de buenas a primera, el central titular pierde al autobú y te toca jugar ese partiddo decisivo de titular, en donde marcas con la espinilla de rebote y el equipo de Segunda B del pueblo de al lao te ficha asombrao por tu actuació. Allí, juegas bien un par de año y te recomiendan pa el filial de todo un FC Barcelona, ávido de centrales en plena época ruinosa de Gaspart. En un par de años acabas jugando al lao de los Ronaldinho, Eto´o, Messi y cía, ganando una Champions y siendo un "icono" político.

Toda esta parrafada medio inventada que acabo se soltá, si la relacionamos con un tipo de las limitadas dotes furbolísticas de Oleguer Presas (Ulagué Pressas per als amics), 2 veces integrante del Renaldinho World Team, suena, cuanto menos, mágico. La lógica con el tiempo se fue imponiendo y el escaso talento de nuestro compaddre le llevó poco a poco a morar los banquillos del Camp Nou en compañía de los Ezquerro, Gudjhonsen o Maxi López. Este cuento de hadas pareció desvanecerse hasta que en verano de 2008 su representante llegó con una oferta del Ajax por 5 millone d´euro. Con la mandíbula casi desencajada del asombro, escasas fueron las décimas de segundo las que tardó la directiva blaugrana en firmar el traspaso.

Así, Oleguer aterrizaba en el club de los míticos Cruijff, Van Basten, Wooter o el "Kiki" Musampa. Un Ajax muy a la española en los últimos año, donde anduvieron Roger García, Urzaiz, Luque o Juan...fran, y que actualmente cuenta con otro ex barcelonista como Gabri y con Pantelic, que tuvo su affaire renaldo en España hará una década en el Celta de Vigo.

Ante estte elenco tan eshpañó decidí aprovechá mis notables ahoros de estas semanas de inactividad e irme este fin de semana a Twente, donde el Ajax se medía al equipo de la localidad, líder de la liga. A mi llegada el eshtadio, pude ver en un típico panfleto furbolero de estos que reparten en los estadios que mi motivo de visita andaba hoy bastante lejos del lugar. Tras una primera temporada mas o menos decente, este año parece sabático para Oleguer, ya que sólo en una ocasión se han acordao de él.

Ya que estabba allí y el barrio rojo me pillaba algo lejito, me dispuse a seguí las andanzas de Gabri por el terreno de juego. La presencia de cuero cabelludo es ya algo anecdótico en nuestro amiggo. Supongo que le recordarán de aquel mundial sub20 del 99 o de aquellas temporadda donde menos de utillero juggó de todo en Can Barça. Ahora se desempeña de mediocampista en un 4-3-3. Viene de una lesión, y cabe decí que se notó, ya que en los 70 minutos que dispuso, apenas participó, contentándose con corré de un lao pa otro, sienddo su mejor jugada su choque de manos al ser cambiao, lo cual fue de gratto recuerdo pa mi persona. Confieso que 2 lagrimone si que se me saltaron...

Con desilusió me marcho de Holanda, ya que no sabía yo que lo de Oleguer por estas tierra anda ya por fase terminal. Esperemo que pronto vuelva a España para, porqué no, fichar por otro grande, o bien volvé a su tierra y jugá con ilustres como Gerard o Jorquera. A Gabri desearle que coja la forma y que vuerva a sé ese que todos recordamos (?). Bueno, voy cogiendo el vuelo de vuelta, shaluddos thribbales a toddos.