26/5/16

Míchel Salgado a Juninho (1998)

 
"Estaba viviendo los mejores momentos de mi carrera hasta esa entrada desleal, que yo condeno hasta hoy. La pelota estaba por delante, él no tenía intención de ir a por el balón. Me pegó una patada por detrás que hasta el día de hoy es una de las jugadas más violentas en el fútbol. Creo que un jugador que da una patada así debe ser sancionado. Vi algunos partidos suyos y es un buen jugador, pero es violento. Siempre cultivó eso. Lloré mucho porque me vi fuera de la Copa del Mundo y arruinada esa etapa de mi carrera.." (Juninho) 
 
La entrada de Míchel Salgado a Juninho es quizás una de las acciones violentas más memorables por estremecedora y criminal de la historia del fútbol español, estando a la altura de las de Goikoetxea a Maradona, Simeone a Julen Guerrero o Javi Navarro a Juan Arango. Destaca sobre el resto por haber quedado impune y sin sanción, puesto que el lateral gallego no cumplió partido alguno de sanción.

Sucedió en el minuto 67 del encuentro que enfrentaba al Celta de Vigo con el Atlético de Madrid en Balaídos disputado el 1 de Febrero de 1998. La crónica de la edición deportiva de El País de la época describe a la perfección la fatídica jugada en la que Juninho sufrió la rotura del ligamento y peroné de su tobillo izquierdo:

"Todo sucedió a falta de 20 minutos para la conclusión del encuentro. Juninho hizo la pared con José Mari y se fue a toda velocidad hacia la puerta de Dutruel. Entonces, Míchel Salgado, en su afán por evitar el gol, se lanzó a por él a la desesperada. Sus tacos se clavaron en el tobillo izquierdo de Juninho, que se dobló aparatosamente. Garcia Redondo no pitó ni falta. Aunque luego, tras consultar con su auxiliar, sí. Pero no mostró al infractor ni siquiera una tarjeta amarilla. Míchel Salgado fue sincero: 'Merecí la expulsión: mi entrada era de roja'. Pero la preocupación del vigués otra: 'Lo único que me importa es Juninho, que su lesión no sea grave. Noté que le clavé los tacos, pero no fui a lesionarle...'

¿Qué fue de ellos? 

La víctima: Juninho sufrió rotura del ligamento y el peroné del tobillo izquierdo y vio truncada su proyección en el fútbol español. El brasileño no solo se vio obligado a permanecer alejado de los terrenos de juego durante 5 meses sino que además se perdió lo que quedaba de temporada y el el Mundial de Francia '98. Nunca recuperó el nivel que había alcanzado hasta aquel fatídico encuentro ante el Celta de Vigo. 

El verdugo: Míchel Salgado, que no fue siquiera amonestado por Gracia Redondo, fue sancionado de oficio por el Comité de Competición con cuatro partidos de suspensión y una multa que ascendía al  medio millón de pesetas. Luego de conocerse su sanción, la afición del Celta se movilizó para que la misma fuese revocada, cosa que finalmente sucedió. El argumento utilizado para ello fue nada más y nada menos que acusar al Comité de premeditada persecución al conjunto vigués, basándose en el supuesto de que Juninho se había torcido el tobillo antes que Salgado le clavase los tacos ¡Un aplauso para el abogado! 


Referencias:
Míchel Salgado (Ficha en BDFútbol)
Juninho (Ficha en BDFútbol)
"Juninho sufre rotura del peroné" (El País, 02/02/1998)
El Mundo Deportivo (Hemeroteca) 
"Juninho en el Atlético de Madrid" (Fiebre Maldini)

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