Cuenta Homero en la Odisea la leyenda de Ulises, que en su camino de regreso a Ítaca, para asaltar una fortificada Troya, ideó una de las más perfectas estrategias militares que se recuerdan: obsequiar a sus ciudadanos un inmenso caballo de madera en el que se escondían guerreros que una vez dentro de la ciudad saldrían del mismo para abrir las puertas a sus compañeros y así atacar y destruir todo lo que se les pusiera por delante. Gracias en parte al saber popular, a la literatura, a la película de Brad Pitt y al clásico capítulo de Los Simpsons en el que se recrean las grandes epopeyas de la historia, pueden intuir cómo acabó el asunto: ardió Troya (?)
