Sucedió en Agosto de 1994 en el amistoso que el Barcelona jugó y empató ante el Groningen (5-5). En plena pretemporada, George Hagi ingresó al terreno de juego con una camiseta que no tenía escudo. No fue un hecho casual. A lo largo de aquella infame temporada, la última de Cruyff como entrenador, en varias ocasiones los jugadores pudieron comprobar que sus respectivas camisetas tampoco lo tenían bordado. Bochornoso para un equipo de la envergadura del Barcelona y una marca deportiva como Kappa.
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1 Comentario:
Todavía estoy emocionado con el post de Urroz.
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