20/09/09

Aitor Huegun Etxeberria

Nacido el 9 de agosto de 1972 en San Sebastián y amamantado futbolísticamente en la prestigiosa escuela deportiva del Antiguoko donostiarra, de donde también surgieron nombres como Xabi y Mikel Alonso, Iraola o De Pedro, este bigardo de 189 cm de estatura y más de 85 kg de peso llamado Aitor Huegun Etxeberría se marchó al Athletic Club de Bilbao en 1990 con la ilusión de convertirse a medio plazo en el relevo generacional del Txingurri Valverde y del Cuco Ziganda.

Coincidó en el Bilbao Athletic con la generación de Bolo, Mikel Kortina y Bidaurrázaga, y la tan ansiada oportunidad en el primer equipo le llegó en febrero de 1994 en un partido que los rojiblancos perdieron en La Romareda por 1-0. Aquella temporada Juup Heynckes todavía le concedería dos oportunidades más de jugar en primera división, pero la siguiente se la pasó enterita en el filial ante la indiferencia de Jabo Irureta y de Amorrortu, los dos entrenadores que ocuparon el banquillo de San Mamés durante la 94/95.

A la vista de que la situación poco iba a cambiar aceptó una cesión al Mallorca que en la campaña 95/96 estaba en segunda, y en la isla sí contó con mayor protagonismo, jugando 19 partidos y marcando un par de goles. La historia se repitió el año siguiente, cambiando el sol y la playa de las Baleares por la humedad y la industria de Eibar, aunque las cifras fueron muy similares. En verano de 1997 le hicieron ficha por fin con el Athletic Club y la ilusión que en él generó ese hecho se tradujo en frustración e impotencia al ver que en toda aquella campaña solo le permitieron disfrutar de 9 minutos contados sobre el césped. Definitivamente Huegun debería cambiar de aires si quería dignificar su profesión, ya que en Bilbao lo iba a tener ciertamente complicado.

Junto con su compañero el guardamenta Lafuente, fichó por el Elche para jugar allí durante dos temporadas. Los siguientes años fue saltando de equipo en equipo, haciendo su buena dosis de goles allá por donde iba, pasando por el Granada, el Motril, Cartagena, Lorca, Real Unión de Irún, Barakaldo, y en la actualidad se resiste al retiro en el Lemona del grupo I de la 2ªB a sus 37 años. Hay que decir que si bien no tuvo fortuna en la élite del fútbol nacional, Aitor Huegun supo reconvertirse en un clásico goleador en categorías menos brillantes pero igualmente exigentes y sacrificadas. Le deseamos lo mejor para esta temporada y las que le queden... eso sí, que se abstenga de anotar ante el Montañeros de nuestro querido Pablo Fernández Segurado.

CHAT

COMENTARIOS RECIENTES

TWITTER

SEGUIDORES

 
▲ Inicio ▲