25/03/09

Henry Arnaud Antchouet Rebienot

Ya es mala suerte que para un jugador que viene a la élite de nuestro fútbol procedente de un país tan exótico como Gabón sea recordado por su escasez de virtudes. Es el caso de Henry Arnaud Antchouet Rebienot, un vigoroso delanteron nacido en Libreville, capital del país africano, el 2 de agosto de 1979. Comenzó su carrera en el FC 105 de su ciudad natal y pronto traspasó la frontera para jugar en el Canon Yaoundé, equipo donde se iniciaron muchos futbolistas cameruneses de renombre como N´Kono, Songo´o, Kalla, Wome o el malogrado Marc Vivién Foé. En Camerún tan sólo permanecería una temporada, más que suficiente para dar el salto a Europa, más concretamente al Leixoes de la 2ª portuguesa en la 2000-2001. Dos años después sería Os Belenenses quien le ofreció la alternativa en la máxima categoría del fútbol luso. En las 3 temporadas que allí permaneció respondió con juego y goles, más aún en la última de ellas (firmó 12 tantos) posiblemente porque sabía que terminaba contrato y podría amarrar una buena ficha en una liga superior.

Ávidos de gol andaban a principios de verano de 2005 tanto el Málaga como el Deportivo Alavés de Piterman y en el fragor de la batalla salió beneficiado Antchouet que finalmente acordó un contrato por 4 temporadas con el equipo vasco. Para su infortunio los inicios con los blanquiazules fueron bastante malos, pues una serie de lesiones musculares le impedían entrenarse con normalidad, sin embargo no eran obstáculo para disputar algún que otro partido con su selección, lo cual le valió una buena reprimenda por su polifacético y millonario presidente. Lo mejor de todo era que la excusa que ponía era que el médico de su selección no entendía el parte médico que le habían enviado en castellano desde Vitoria. Entre una cosa y otra su participación en el Alavés no pasó de 3 encuentros en los que sumó, pásmense, 56 minutos sobre el césped.

Lógicamente en diciembre le dieron puerta y retornó como cedido a Portugal, esta vez al Vitoria de Guimaraes en comandita con el ex-sevillista Gallardo, donde terminó el año con 12 encuentros y un par de honrosos goles. En verano volvió a Euskadi con el Deportivo Alavés en 2ª para entrenarse el tiempo que su representante tardase en encontrarle un nuevo destino, que no fue otro que el Al Shabab de la primorosa liga saudí. Solo un año aguantó entre desiertos y petrodólares, ya que sentía que tenía mucho más fútbol en su interior y juventud para demostrarlo. Así, en la campaña 06/07 pudimos verlo de nuevo reconciliado con el fútbol en el Larissa de la primera división griega, e incluso anotando goles en partidos tan importantes como la final de Copa helena. Lo peor es que se demostró a posteriori que ese día había recibido una ayudita (no precisamente divina) en forma de sustancias dopantes, lo que le supuso la inhabilitación para ejercer su profesión y que ningún equipo se haya acordado de Antchouet hasta hoy.

CHAT

COMENTARIOS RECIENTES

TWITTER

SEGUIDORES

 
▲ Inicio ▲