11/11/08

Guillermo Carlos Morigi

Nacido el primero de marzo de 1974 en Caseros, histórica localidad adyacente a Buenos Aires, Guillermo Carlos Morigi asomó su peluda cabecita en el campeonato nacional argentino en 1993 vistiendo la azulada casaca del Vélez Sarsfield de los Bianchi, Chilavert, Trotta, Bassedas o el Turu Flores, entre otros. En cuatro temporadas le dio tiempo a destacar como un ligero y escurridizo carrilero zurdo, pero sólo eso. Ni era un fuera de serie, ni la reencarnación de ninguna vieja gloria del pasado ni nada de nada, simplemente un buen jugador del campeonato argentino.

De inflar sus virtudes y su potencial ya se encargaría el representante de turno que se lo vendió al Valencia en julio de 1997, llevándose obviamente una buena comisión por el traspaso. En el equipo ché se postuló durante aquella pretemporada como posible titular en banda izquierda, aunque su entrega le concedía posibilidades en otras posiciones del campo, convirtiéndose en una especie de comodín para el entrenador Jorge Valdano.

Así pues, en la primera jornada del campeonato su nombre aparecía entre los titulares, pero desde entonces su rendimiento decayó sensiblemente. Además, la llegada de Ranieri al banquillo no le benefició y la polivalencia de la que se había enorgullecido se había tornado en su contra, pues no era imprescindible para el italiano en ningún puesto en concreto. Así las cosas, la temporada trancurrió dejando en el haber de Morigi 4 partidos como titular, once más como suplente y un gol, eso sí, marcado en uno de esos memorables Barça-Valencia de aquellos años, caracterizados por la incontinencia anotadora de ambas escuadras, donde el "Piojo" López se labró el título de "persona non grata" entre el barcelonismo.

Terminada la temporada, todo parecía indicar que nuestro amigo Morigi permanecería en la entidad valencianista, pero tras la disputa de la copa Intertoto comenzó a cobrar fuerza la posibilidad de regresar a su país, y ante la falta de interés del Valencia por retenerlo, se cuajó su traspaso por el Vélez para jugar el Clausura. Y de allí no se movería hasta que en 2002 firmó por el Racing Club de Avellaneda, aunque su etapa en la Academia solo duraría un año, precisamente lo que tardó en vincularse con el Barcelona...de Guayaquil para convertirse en una de las estrellas del pujante campeonato ecuatoriano.

Su buen rendimiento en el equipo amarillo se vio truncado de golpe en 2003 por una desafortunada lesión de la que nunca se recuperaría del todo y que motivó el fin de sus días como futbolista un año después. Por si esto no fuese suficiente, un litigio con el club por el impago de unas mensualidades de salario acabó con una esperpéntica sentencia judicial por la cual quedó embargada una parte del estadio Banco Pichincha, donde el equipo ecuatoriano juega sus encuentros como local.

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