Nacido en Buenos Aires, Argentina, el 12 de Septiembre de 1974, el interior diestro Eduardo Germán Coudet llegó al fútbol español en calidad de cedido en verano de 2002 nada más y nada menos que para sustituir en el Celta de Vigo a todo un histórico como supo ser en su día Valery Karpin, que se había marchado meses antes a la Real Sociedad. Apodado “el chacho”, en su presentación, que coincidió con la de Ronaldo en el Real Madrid, ávido estuvo para encargarse de evitar cualquier tipo de comparación con el eterno y blondo ruso: “No quiero que me comparen con Karpin, aunque no tengo miedo de ello. No creo que venga a reemplazar a nadie. Hay que quedarse con la imagen de cada uno: trataré de aportar lo mío al equipo…”¿Qué era lo suyo? La lucha, el sacrificio y por supuesto, el cabello platino. En Argentina se había consagrado como uno de los mejores jugadores en su puesto a base de buenas actuaciones. Antes de aterrizar en Vigo había jugado en Platense (93/94 y 94/95), Rosario Central (95/96 a 97/98), San Lorenzo (98/99) y River (99/00 a 01/02) y no fue sino por culpa de la inseguridad que había en su país que presionó y forzó para conseguir su salida del equipo millonario (donde era ídolo) y dar el salto a España. Sobre ello, además de cambiar su radiante camioneta 4x4 último modelo por un modestísimo Fiat 147, cabe destacar una de sus declaraciones al respecto: “Cuando me paro en un semáforo no sé si el que se me acerca lo hace para limpiarme el vidrio o asaltarme. Hoy te pueden matar en cualquier lado”
Asustado, nervioso, torpe y fallón. Así se mostró en cada uno de los 9 partidos en los que participó hasta su marcha del cuadro celeste escasos 5 meses después a su llegada, en Enero de 2003. Excesivamente inadaptado a la vida española, y no precisamente por los altos niveles de inseguridad que no tiene la ciudad de la Citroën, no jugó ningún partido entero y sólo en 4 saltó al terreno de juego como titular, sin completar ninguno y sin conseguir anotar. Sin embargo, y seguramente por tratarse de un tipo divertido como pocos (“cuando veo a alguien de mal humor se lo trato de cambiar rápido”), su mala experiencia lejos de afectarle le sirvió para curtirse y preferir la mala situación argentina a la vergüenza de su mal hacer por los estadios de la liga.
Una vez de vuelta en su país, y tras haber conocido a gente como Catanha, Kaviedes, McArthy, Doriva y Pablo Coira, entre algún otro, jugó, aunque con menor fortuna que sus etapas anteriores, en River (02/03 a 03/04), Rosario Central (2004 y 2006) y San Lorenzo (2005) hasta que a mediados de 2007 se sintió lo suficientemente preparado (o tal vez de nuevo inseguro) como para armar las maletas y marcharse a la extraña, pintoresca e incluso a veces competitiva liga mexicana formando parte del plantel del Club San Luis hasta el día de la fecha, y es que mal no le va.




8 Comentarios:
alguna razón para cambiar de coche??
no hacer ostentación de riqueza y por tanto no ser presa fácil para los ladrones
cuando era jugador del Celta, Coudet se negaba a firmar autógrafos. No se sabe la razón.
Un loco el Chacho!
Su paso por España fue francamente un fiasco!
Saludos!
Chacho es un jugadorazo y es un idolo del San Luis en México, por cierto, titular indiscutible y el equipo es actualmente lider general del futbol mexicano.
el chacho es un gran jugadir, de hecho esta clase de futbolistas son los que hacen grande el futbol, no crtiquen a los sudamericanos, porque sin ellos su liga no seria nada, españa es una de las mejores ligas del mundo gracias al aporte sudamericano y en su amyoria argentino, sino serian unfracaso como lo son como seleccion
chacho te banco a muerte a vos y al 147
No seamos injustos. La liga española, en los últimos años, le ha dado al mundo una clase de jugadores por los cuales me quito el sombrero (Xavi, Iniesta, Torres, Reyes, Fabregas, Villa, entre otros).
Ay ay ay, el chacho. El típico caso del "loco lindo", esos tipos bromistas, jodones pero queribles.
Es el prototipo del jugador que por su forma de ser no cuadraría nunca en Europa pero que siempre ha dejado todo en la cancha.
No es casualidad que en River, Central y San Lorenzo sea tan querido y a su vez tan odiado en Boca y Newell´s.
El tipo donde jugó (obviando Europa, ¿no?) siempre rindió pero es el chacho, excéntrico por donde se lo mire.
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