22/05/08

Agustín "el Tato" Abadía

Hoy vamos a recordar a uno de esos jugadores que no pasarán a la historia por su gran calidad, ni por haber conseguido que una legión de histéricas teenagers le persiguieran allá donde iba, ni siquiera por haber estado iluminado por las luces de la popularidad en algún gran equipo, sino por su humilde y luchadora condición, siendo de ese tipo de futbolistas que dejan hasta la última gota de su sudor en el césped y que por muy mal que lo hagan (que no es este el caso) nunca se le podía reprochar nada porque salía del campo extenuado de tanto entregarse por defender los colores de una camiseta. De esa estirpe de jugadores antiguos que nunca supo lo que son los derechos de imagen. Estamos hablando de de Agustín Abadía Plana.

Agustín “el Tato” Abadía nació siendo ya calvo (hay quien dice que también con bigote, aunque esa es otra historia) un primaveral 15 de abril de 1962 en Binéfar, Huesca, y no podíamos dejar de rendir un sentido y verdadero homenaje en este museo de horrores balompédicos que puede llegar a ser Renaldinhos y Pavones. Volante izquierdo de escasas cualidades técnicas, su vida deportiva siempre permanecerá ligada al CD Logroñés, donde disputó casi 180 partidos de 1ª división, logrando 11 goles, entre las temporadas 87/88 y 96/97. Entre medias también probó suerte en el Atlético de Madrid, aunque solamente pudo jugar 15 encuentros en la temporada 89/90, y decidió volver a Logroño. Más tarde, en la 94/95 decidió marcharse a la SD Compostela, en donde permanecería dos temporadas antes de regresar al Logroñés para jugar su último año de fútbol antes de que una lesión le privase de continuar desempeñándose como profesional y le obligase a retirarse con 36 años.

Cuentan las crónicas de la época que en una visita del equipo riojano al Santiago Bernabeu en el año 93, y con su equipo perdiendo ante el Real Madrid de los Prosinecki, Villarrolla o Mikel Lasa, este hombre con aspecto de regente de taberna se erigió en el héroe del partido al anotar los 2 tantos que le supondrían un valioso empate para su equipo. Ante esto, a la prestigiosa revista France Football no le quedó más remedio que incluir al bueno del Tato en su once ideal de la semana. Desde su retirada ha dedicado su vida a ocupar los banquillos de su Binéfar natal o del Girona, donde tuvo a sus órdenes a históricos como Delfí Geli, Nan Ribera o el ex espanyolista Javi García. Actualmente “el abuelo” (como también se le conocía), tras sustituir en el banquillo a comienzos de año a otro incombustible del fútbol como Quique Setién, es el entrenador de su club de toda la vida, el CD Logroñés, donde transmite semana a semana la serenidad y el compromiso del que hacía gala años antes dentro del campo, y que le sirvió para salvar al equipo del descenso a Tercera División en la presente campaña 07/08.

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