Mozalbete de mirada asustadiza y con más cara de funcionario del estado que de otra cosa, Fábio Pinto nació siendo acariciado por los tímidos rayos de sol del cálido atardecer del 9 de Octubre de 1980 en la siempre acogedora y paradisíaca ciudad de Itajaí, Brasil. Imponente delantero en sus prometedores inicios balompédicos, su nivel de juego era bastante superior al de cualquier otro chaval de su edad y su técnica asombraba a propios y extraños. “Sin duda, este chaval va a convertirse en una estrella mundial” aseguraban ufanos los técnicos del equipo juvenil del Internacional de Porto Alegre, donde nuestro querido Fábio pulía día a día redes contrarias.La fantástica progresión mostrada por un todavía adolescente Fábio Pinto hizo que el Internacional le ofreciese un hueco en la primera plantilla con tan sólo 16 años. Este hecho ayudó mucho para que la Selección Sub17 de Brasil le incluyera entre los elegidos para disputar el mundial de la misma categoría disputado en Egipto en 1997 (el mismo donde el barcelonista Sergio Santamaría fue elegido Balón de Oro). Su gran actuación en ese campeonato le valió no sólo para alzarse con el título, sino también para ganarse el calificativo de “uno de los delanteros mundiales más prometedores”, por delante del mismísimo Ronaldinho.
Con semejante curriculum, a mediados de 1998 llegó a oídos de los siempre sagaces dirigentes del Real Oviedo la historia y la trayectoria de este sensacional ariete, no parando hasta ficharle e integrarle en un vestuario habitado por verdaderas eminencias futbolísticas de inclasificable paso por nuestra Liga, tales como Rabaribony, Paulo Bento o Iván Ania. Merece la pena destacar que los responsables de su contratación (que pagaron por él nada más y nada menos que 300 millones de las antiguas pesetas, unos 2 millones de Euros) descartaron a su compañero de selección y acérrimo rival en su Porto Alegre natal Ronaldinho Gaúcho (que maravillaba en el Gremio).
Las ilusión depositada en este brasileño con pasaporte portugués fue grande, más aún tras su debut en la Liga. El 8 de Noviembre de 1998 el Oviedo recibía al Barcelona de Van Gaal, Rivaldo, Figo, Celades y Ciric (?) en el Carlos Tartiere. Fábio Pinto sustituía a falta de 23 minutos en el marcador a Jaime Fernández, con el partido 0-1. A falta de 5 minutos para el final, conseguía el gol del empate y minutos más parte participaba en la jugada del gol que el siempre desafortunado Mauricio Pellegrino convertía en propia puerta dándole la victoria al conjunto ovetense. "Hemos fichado al nuevo Ronaldo" habrán pensando los hoy gozosos paisanos de Fernando Alonso, y es que en los siguientes 16 partidos que disputó aquel curso futbolístico 98/99 y los escasos 14 a lo largo del siguiente, no volvió a convertir ni a parecerse siquiera un poquito a aquel delantero que maravilló en Egipto y se presentó como gran promesa del fútbol mundial a bombo y platillo en Asturias.
Las ilusión depositada en este brasileño con pasaporte portugués fue grande, más aún tras su debut en la Liga. El 8 de Noviembre de 1998 el Oviedo recibía al Barcelona de Van Gaal, Rivaldo, Figo, Celades y Ciric (?) en el Carlos Tartiere. Fábio Pinto sustituía a falta de 23 minutos en el marcador a Jaime Fernández, con el partido 0-1. A falta de 5 minutos para el final, conseguía el gol del empate y minutos más parte participaba en la jugada del gol que el siempre desafortunado Mauricio Pellegrino convertía en propia puerta dándole la victoria al conjunto ovetense. "Hemos fichado al nuevo Ronaldo" habrán pensando los hoy gozosos paisanos de Fernando Alonso, y es que en los siguientes 16 partidos que disputó aquel curso futbolístico 98/99 y los escasos 14 a lo largo del siguiente, no volvió a convertir ni a parecerse siquiera un poquito a aquel delantero que maravilló en Egipto y se presentó como gran promesa del fútbol mundial a bombo y platillo en Asturias.
En Verano de 2000, con apenas 20 años y maneras de renaldinhismo, decidió volver a empezar y regresar al Internacional de Porto Alegre, donde permaneció un año y volvió a convertirse en esa promesa que parecía ser años atrás, lo que le valió para ser fichado por el Galatasaray y compartir equipo con Hakan Şükür, Hasan Şaş y Fáryd Camilo Mondragón, viejo conocido de la afición del Zaragoza, donde lució guante blanco. Allí su rendimiento no fue del todo bueno, sino más bien tirando a mediocre. Con la certeza de que el fútbol europeo no era para él, fue apagándose su estela y su condición de promesa casi simultáneamente a la otra gran sensación del Mundial Sub17 de Egipto, Sergio Santamaría. Ofuscado y con la intención de meterse a funcionario (?), retornó a Brasil para iniciar un periplo trotamundístico que desde entonces le lleva a jugar en un equipo cada año: Cruzeiro (2004), Sao Caetano (2005), Coritiba (2006) y Cruzeiro (2007).
Escrito por Pableras y Capitán (tan) Argento




10 Comentarios:
En la imagen destaca por su parecido con Scaloni...
Hola. He visto este blog y la verdad es que esta bastante bien. Me he iniciado en este nuevo mundillo, antes totalmente desconocido para mi y la verdad es que me esta gustando bastante. Quiero abrir uno por plasmar mi visión del fútbol. Además pienso, y de hecho espero, que me ayude a sacar y conseguir el sueño de ser periodista deportivo. Ya he participado en varias tertulias locales, pero espero aspirar a más. Por eso quiero que nos intercambiemos links.
Un saludo
http://pinceladasdefutbol.blogspot.com
gran artículo!!! la pregunta es si este crack aportaría algo en el oviedo actual...
Menudo paquete que tuvimos que sufrir, con lo que prometía y con aquel debut maravilloso... quién iba a decir que junto a Collymore sería uno de los Renaldinhos más recordados de la historia azul. Eso sin contar a aquel magnífico plantel que nos descendió a Segunda B, además de denunciar al equipo llevándolo a la casi desaparición... Pero eso ya sería un capítulo aparte en este blog.
Seguid así, cracks.
Si no estábamos lo suficientemente convencidos de que Fabio Pinto era un Renaldinho en toda regla aquí nos llega la ultimísima confirmación: nuestro protagonista jugará en el FC Pakhtakor Tashkent de la "potentísima" liga...............uzbeka.
Bueno, la fuente de dicha información es wikipedia así que no estoy seguro de su veracidad. Creo que hay demasiados Fabio Pinto en el mundo así que bien podría ser otro. Hay contradicciones entre la wiki portuguesa y la inglesa.
Sería una gran decepción. Ya me había hecho a la idea.
no tienes ni idea chaval, a quien se le ocurre decir que paulo bento era malo?o al menos eso es lo que das a entender...
Otro que debutó con gol...
Paulo Bento no era malo, era un jugador normalito y bastante bueno para el Oviedo. Lo de Fabio Pinto, me duele escuchar su nombre, y más aún me duele recordar gracias a su nombre que rechazamos a Ronaldinho (en aquellos lejanos tiempos donde sabía jugar al fútbol...).
PD: Sí, Fabio Pinto haría mucho más que los actuales delanteros del Oviedín.
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